La biometría son las características físicas únicas que pueden utilizarse para el reconocimiento automático de la identidad de una persona. Algunos ejemplos de biometría incluyen las huellas dactilares, los escáneres de iris, las voces, los rasgos faciales e incluso los patrones de comportamiento. La biometría se utiliza cada vez más para fines de autenticación y seguridad, como desbloquear teléfonos inteligentes, acceder a cuentas bancarias, abordar aviones y entrar en lugares de trabajo.

Sin embargo, la biometría también plantea importantes preocupaciones sobre la privacidad. La información biométrica es información personal y está regulada por la Ley de Privacidad en Nueva Zelanda1. Es particularmente sensible y requiere una evaluación cuidadosa antes de su uso. La información biométrica es únicamente valiosa para cada uno de nosotros, y existe una creciente preocupación por el nivel de regulación que cubre su uso.
Algunos de los problemas y desafíos de privacidad que plantea la biometría son:
Consentimiento: La información biométrica solo debe recopilarse con el consentimiento informado de las personas cuya información se está recopilando. El consentimiento debe ser voluntario, específico y actual. Las personas también deben tener derecho a retirar su consentimiento en cualquier momento y solicitar la eliminación de sus datos biométricos.
Limitación de la finalidad: La información biométrica solo debe recopilarse para una finalidad lícita y necesaria que esté directamente relacionada con la función o actividad de la organización que la recopila. La información biométrica no debe utilizarse ni divulgarse para ningún otro fin sin el consentimiento de la persona o según lo exija la ley.
Minimización de datos: La información biométrica solo debe recopilarse en la medida en que sea relevante y adecuada para la finalidad para la que se recopila. La información biométrica no debe conservarse por más tiempo del necesario y debe destruirse de forma segura cuando ya no sea necesaria.
Seguridad de los datos: La información biométrica debe protegerse contra el acceso, uso, modificación, divulgación o pérdida no autorizados. Deben implementarse medidas técnicas y organizativas adecuadas para garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos biométricos. Los datos biométricos también deben cifrarse durante la transmisión y el almacenamiento.
Calidad de los datos: La información biométrica debe ser precisa, completa y estar actualizada. Los sistemas biométricos deben disponer de mecanismos para verificar y actualizar los datos biométricos según sea necesario. Los sistemas biométricos también deben tener tasas de error aceptables para la finalidad prevista y el contexto de uso.
Acceso y corrección de datos: Las personas deben tener derecho a acceder a su información biométrica y solicitar su corrección si es inexacta, incompleta o está desactualizada. Las personas también deben tener derecho a solicitar una copia de sus datos biométricos en un formato portátil.
Responsabilidad de los datos: Las organizaciones que recopilan, utilizan o divulgan información biométrica deben ser responsables de sus prácticas de datos. Deben tener políticas y procedimientos claros sobre la recopilación, uso, divulgación, retención y destrucción de datos biométricos. También deben realizar auditorías y revisiones periódicas de sus sistemas biométricos para garantizar el cumplimiento de las leyes y principios de privacidad.
La biometría puede ofrecer muchos beneficios en términos de comodidad y seguridad, pero también plantea riesgos significativos para la privacidad. Las organizaciones que utilizan la biometría deben ser conscientes de sus obligaciones legales y responsabilidades éticas para proteger los derechos de privacidad de las personas cuyos datos biométricos recopilan. Las personas que facilitan sus datos biométricos también deben ser informadas de sus derechos y opciones en relación con sus datos biométricos.